miércoles, marzo 29, 2006

. tan real que hipnotiza.



ves los resultados obtenidos y te das cuenta que son nulos.
que en mucho tiempo no has logrado nada.
nunca algo ha tomado real forma,
ha sido siempre tan voluble.
y miras hacia atrás y te acuerdas que de un tiempo a esta parte ha sido todo igual.
y miras también a los lados, y te das cuenta que estas sola,
que no tienes “cercanos”,
porque hasta tu propia sangre traiciona,
todos los días,
y vuelves a confiar y vuelves a confiar,
y de nuevo te traiciona.
y no aprendes.
y si piensas en los “grandes”,
ellos dos que supones te aman, cuidan y protegen,
no hacen más que jugar con sus vidas,
y de paso con la tuya,
y parecen entretenerse,
pero te olvidan.

y tus amigos, los que pensabas “amigos”
te mostraron el culo y luego te ignoraron,
pidieron perdón, pero con falsa intención,
y ahora te miran de reojo
porque pareciera que sienten vergüenza.

y esta bien, todo siempre está TAN bien.

y el ruido de los ladridos de los perros de la calle no deja dormir.
y las pastillas tampoco surten su efecto.

y quieres ir al piano,
pero perdiste las partituras.
( y al fin y al cabo estaba desafinado,
así que es lo mismo )

y te tapas la cara con las manos,
y con la (ya) poca sensibilidad que va quedando en los dedos
tocas tus ojos,
y se sienten adoloridos.
pero ya no piensas en sacarlos cuidadosamente para limpiarlos
porque de todas formas se ve todo tan borroso.

y llega un punto en que dices ‘basta’ !

pero es tan real que hipnotiza
y mucha la coincidencia ( o tanta la demencia )
y suena tan estúpido que da risa
o tan patéticamente gracioso que apena
tan absurdo que da rabia
tan irónico que encanta
y hasta da una tal “esperanza”
que te hace llorar con una sonrisa…
y a la vez tan hermoso, tan hermoso que lastima

y duele, duele…

y no queda otra que permanecer sola,
es mejor sola, y más sola.

| camila.



lunes, marzo 20, 2006

. hormigas.


( nooooooo! hormigas otra vez! debí dejar la cafetera abierta )

nadie en sus casas tenía hormigas, todos llevaban gratas vidas, disfrutando en sus casas con sus pasillos y paredes limpias de cualquiera de estas. menos yo. hasta la vieja inés había aprendido a erradicarlas de su hogar, luego de una vida entera de luchar contra ellas. lo peor era cuando venían las visitas, esa increíblemente incomoda situación de disimular que había algo más, algo que ella pensaba estaba mal, algo solamente diferente convivía junto a ella, y que no quería dejar salir a la luz para que todos vieran.

había utilizado muchos métodos para su exterminación, desde los más simples insecticidas en polvo hasta los más sofisticados sistemas de desinfección de viviendas. pensó en dejar la casa. pero eso ya era demasiado descabellado. si dejaba esa casa dejaba el lugar donde había vivido los últimos veinte años, las personas, a su familia, los amigos, significaba dejar toda una vida. a lo cual no estaba dispuesta.

eligió vivir de esta forma, con miles de diminutos y realmente repugnante seres que la rodeaban.

hasta que un día decidió no esconderlas más. al fin abría las puertas de su casa para que todos los vecinos vieran lo repleto que estaba allí dentro. y fue que salieron. y el lugar permaneció limpio desde entonces. y para siempre.

imagino cuánta gente tendrá hormigas en las esquinas de las habitaciones?… pensándolo bien, creo que no soy la única.


| camila.



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